Los hermanos Rousse
“La biblioteca perdida”
Introducción
Para las personas de dotes siniestras que se atreven a leer
esto con sus mentes sombrías y con sed de conocimiento maldito bienvenidos
sean. Para las criaturas de mente divina incapaces de comprender el lenguaje
Avernal con el cual esta vestido esta historia, den un paso atrás y no crucen
el umbral de esta obra.
Bienvenidos sean los que han logrado seducir y convencer a
mi cerbero, de que os deje atravesar las puertas de mi inconsciente.
Mis Otras obras:
Tu
psicodélica (sello)
Opera
terror (pergamino del Averno)
Insane
(sello)
Feeling (Inframundo literario)
(Leer
las doncellas antes de leer esto por favor)*
*Bryan, luego de unos cuantos años, se recupero un poco
mentalmente de la experiencia terrible y asoladora que sufrió a manos de las
doncellas entonces decidió investigar sobre ellas y su pasado, jamás encontró
nada de ellas directamente por mucho que pasaron los años, sin embargo,
encontró la historia de dos personas que tenían cierta relación con las
doncellas. Nadie sabe como dio con esta información pero algunas historias a
modo de documentos se encontraron en su antigua casa. Bryan no fue vuelto a
ver. A continuación exponemos las historias que fueron encontradas en su
abandonada casa en Inglaterra y que suponemos, fue un paso más allá en la
investigación de este militar para saber más acerca de aquellas horribles
doncellas, que según algunos, sospechan que siguen vivas.
Descripción
de la niña Jezabel Nastasia de rousse:
Su
piel fue blanca como aquella blasfemia que se atrevieron a llamar
“Ángeles”. Su abismo se reflejo en su
cabello oscuro y negro, su pequeño cuerpo estaba moldeado como el de una
estatua perfecta hecha de mármol pues no encontraba delgadez ni grasa alguna.
Compartía los mismos ojos cafés que su amado hermano, y poseían la misma altura
física y malvada.
Descripción de Damien sebastien de
rousse:
Para ser solo un niño era alguien
demasiado despierto, tanto como su hermana, cuando fuera grande seria alguien
alto físicamente, sin embargo, ideológicamente ya lo era. Su cabello negro y tremendamente lacio le llegaba hasta los
hombros, siempre parecía estar mojado su cabello pues las fuentes acuáticas de
Poseidón han derramado sobre él su sabiduría y su piel era tan blanca como la
esperma que derramaría sobre su hermana Jezabel. Su cuerpo hecho entre el
balance para no parecer gordo ni delgado, le había dado un matiz atractivo, tal
como a su hermana. ¿Pero quién soy yo para juzgar la belleza, cuando lo hermoso
se manifiesta en todas las formas físicas al igual que lo feo?
JEZABEL NASTASIA Y DAMIEN SEBASTIEN DE ROUSSE
Erase una vez, en la Francia del siglo
17, unos hermanos huérfanos, eran hermosos y tiernos como las flores de la
primavera, esta vez, querido lector, les narrare como se desarrollo la tierna y
malvada vida de los niños rousse, la cual el destino puso a manos de unos ricos
y caritativos padres que los adoptaron. La tierna y lujuriosa niña obedecía al
nombre de Jézabel nastasia, y el cruel y inocente niño poseía el magno nombre
de damien sébastien; ambos de apellido “rousse” y con 9 años de edad.
¡Bienvenidos sean!
Era una mañana hermosa, en donde los
rayos del sol tocaban suavemente las pieles de los niños, no había ni un solo
rastro de nube en el cielo azulado. Los pájaros inspirados por el ambiente
cantaban sin cesar sus hermosas canciones, gratas al oído. ¡Pero cuidado! Ahí
viene la bella maldad reencarnada en criaturas tan tiernas y pequeñas, se
acercan cada vez más al jardín.
-Deseo hacer algo que me divierta –dijo
nastasia, con una expresión en su cara que denotaba aburrimiento.
-Entonces juguemos a las escondidas –repuso
damien-. Veras que ese juego no es tan aburrido como piensas, veras, le hice
unos cuantos cambios a esta controvertida actividad. Las actividades infantiles
permitidas normalmente están hechas para negar el conocimiento oscuro a las
mentes de los más infantiles, pues la mayoría de actividades que nos son
prohibidas son las que dejan mas placeres y enseñanzas a un infante, de modo
que solo nos dan las sobras más superficiales. Es como si los padres
conspiraran para hacer de nuestras frágiles mentes un cofre lleno de
ignorancia. Pero nosotros no debemos dejarnos engañar por estos juegos, pues yo
me encargue de darle un toque personal al juego que hoy desempeñaremos, para
que así nos produzca placeres benéficos y así enriquezca nuestras mentes.
-¿Que piensas hacer hermanito? -pregunto
nastasia con una sonrisa malévola dibujada en su carita.
–Solo sígueme –repuso damien con
ansia.
-¿Vez a nuestro jardinero en aquella
esquina de la casa? –Exclamo y pregunto damien, entrecerrando los ojos con gran
malicia–. ¿Crees ser capas de encontrar
su cadáver luego de que yo esconda su cuerpo?
– ¡Pero si esta vivo! –comento
nastasia sorprendida-. ¿Acaso lo mataras?
- Dirás, ¡lo mataremos querida hermana! - replico el
niño, con sus ojos fijamente en los de ella.
-Pero ya sabes que mis placeres no consisten
en hacer sufrir a las personas –repuso la hermosa niña, acariciando su terso
cuerpo con sus delicadas manos de una forma provocadora.
-No pretendo cambiar tu naturaleza -dijo
Damien con seriedad y mucho respeto-. Pues el que nace para ser árbol de
manzanas, manzanas debe dar. Querida hermanita veras que mi astucia es grande,
y de esta consoladora actividad, haré un arte que nos proporcione placer a
ambos.
-Pues escucho tu plan hermanito -dijo
Nastasia acercando su oreja a los labios de aquel que le proporcionaría placer.
-Escucha bien mi malvada –susurro el
niño cerca de ella-. Mancharas tu ropa y tu piel con sangre y te presentaras
ante el jardinero fingiendo estar herida, te desmayaras para que el hombre
ignorante se acerque a socorrerte, el resto del plan déjamelo a mí, luego de
que el te deje a la suerte de nuestros médicos, id a buscar el personaje
fúnebre que esconderé.
-¿Pero como conseguiremos sangre? –pregunto
la hermana de la criatura cruel-. Nastasia, he ahí 1a efectividad de mis juegos
modificados, - repuso damien -. Apenas empieza la actividad lúdica y ya te
estas beneficiando.
Abriendo su hermosa boquita el niño
revelo sus blancos y filudos dientes, con los cuales se disponía a violar la
suave y blanca piel de la inocente.
-Tranquila mi malévola –dijo damien a nastasia,
mientras acariciaba la mejilla de su hermana-. El daño será escaso para que así
podáis seguir jugando.
La niña alegre, extendió pues así, sus
bracitos en forma de recibimiento, damien saboreo sus propios dientes y labios
con su lengua por un instante, mientras inspeccionaba con sus ojos el cuerpo de
la chiquilla, disfrutando el momento, antes que la bestia interna llamado
instinto, lo poseyera.
Damien se abalanzo hacia la pequeña
que lo ansiaba, primeramente comenzó a morder sus bracitos de una forma
despiadada, sus colmillos penetraban una y otra vez en la piel de Nastasia, la
chiquilla gemía de placer, era una sincronía perfecta de placeres, los hermanos
se suministraban placer el uno al otro, nastasia permitiendo ser la victima de
su hermano y este ultimo bañándola con sensaciones agradables a los sentidos.
-¡Eso es hermanito! –gritaba de placer
Nastasia, mientras damien la mordía–. Tómame, acaba con mis sentidos, me
encanta oír como gimes de placer, sentir como tu boca me desgarra, ver como mi
sangre corre manchando mi piel clara, me excita oír como mis propios gemidos
invocan a los Ángeles de barro y ese olor a sangre siendo mezclado con nuestro
sudor.
Luego de haber terminado la escena
sangrienta, la piel y el vestido blanco de la niña estaban llenos de sangre.
-Bien mi querida Nastasia -comentando
el niño con vos tranquila-. Cuando el balance perfecto esta presente en un acto
del calibre que acabamos de ejecutar, nada puede salir mal. A ti te gusta recibir
la condena del dolor, a mi proporcionarla, es un balance tan perfecto como la
misma naturaleza, pues en ella, la vida esta presente para llenar el vació que
ha dejado la muerte. Y nunca olvides que la muerte es necesaria para eliminar
las cosas que estorban a la madre tierra, y ese pobre jardinero ahora nos
estorba a nosotros.
Diciendo esto el angelito extendió su
mano hacia su hermana para levantarla del suelo, ella aceptando se dejo
levantar, luego damien haciendo una reverencia, se retiro.
Así pues, con el plan puesto en marcha
y la naturaleza apoyándolos, la niña se dio al ataque.
La niña unto sus labios con la sangre
que había desperdigada en el resto de su lindo cuerpito, e inmediatamente la
sangre se derramo por su mentón bien formado. Después apareció en una de las
esquina del gran castillo en donde vivían, actuando con gran maestría, empezó a
dar alaridos y luego fingiendo que no tenia mas aliento se dejo caer con los
ojos cerrados, encima de los brazos de una estatua de mármol, era la escultura
de un ángel con los brazos abiertos.
-¡O ángel del consuelo! –Exclamo Nastasia
queriendo llamar la atención del sirviente-. Llevadme a tu calido palacio, que
estos brazos fuertes sean la reencarnación de tus alas, para que me lleven
volando hacia un lugar mas seguro, en donde la muerte no nos hallara.
-¡Mi dueña! –Grito el jardinero asustado,
mientras corría a socorrer a la supuesta victima–. Que le han hecho a su bello
cuerpo.
Pero sorpresivamente un hombre de
traje negro apareció, estrangulando al jardinero de manera silenciosa, La joven
despistada ni se inmuto.
-Me quedo con tu joven esposa –susurro
el misterioso hombre para si mismo, mientras arrebataba a Nastasia de los
brazos de la escultura angelical, tomándola en los suyos-. Amigo petrificado.
El sujeto llevo entre sus brazos a la
pequeña hasta la enfermería que se alojaba cerca de una de las esquinas del
mismo castillo, luego dejándola cerca de la puerta, el hombre se marcho
doblando la esquina, pero a aquel extraño ser se le olvido el detalle de tocar
la puerta de la enfermería para que los médicos socorrieran a la niña. Así que
la soledad se apodero de la niña por un lapso de tiempo. Nastasia sin sospechar
nada, permaneció fingiendo con sus ojos cerrados.
-Estoy seguro de que el jardinero
dejara a mi preciada hermanita con los médicos del castillo –pensó Damien-, en
aquella enfermería que permanece en el mismo castillo, luego solitariamente
pasara por el jardín ya que es su hora de descansar, y con la malicia que me ha
dotado la madre naturaleza, quemare su cuerpo arrojándole esta antorcha encendida,
desde este balcón.
-¡Ho! -exclamo el pequeño apenas vio
que alguien se acercaba, sin poder distinguirlo completamente por culpa de los
árboles que entorpecían un poco su visión-. He ahí que viene el próximo peregrino
que ira hacia tierras santas. ¡Pues ojala seas mal recibido y los santos te
pateen el trasero con sus inmensos zapatos mandándote al purgatorio!
Diciendo esto el joven Damien soltó la
antorcha en dirección hacia el extraño “hombre”, la antorcha hizo su efecto, y
el cuerpo de aquella persona empezó a quemarse, el hombre desesperado emitió
los gritos fúnebres más escalofriantes que se hayan oído hasta ahora en todo el
castillo.
La niña inocente, que incluso ya se
estaba quedando dormida, despertó por culpa de esos miedoso gritos, que
vibraron incluso en la oreja del mismísimo Dios.
-¿Pero que ha pasado? -Exclamo
asustada la confundida niña-. Esos alaridos tan temerosos no los provocaría ni
un dragón enjaulado. ¿Acaso han matado a Dios? Pero que despistada soy, debe
ser nuestra querida victima la que ha acabado de caer presa de las garras de mi
hermanito. Supongo que es hora de ir a buscar su cadáver y así disfrutar este
juego.
La niña hermosa buscaba por cada
rincón del inmenso territorio exterior en donde habitaba el castillo: jardines,
enfermería, senderos adornados etc. Pero he ahí que la niña va a buscar el
cadáver en uno de los tantos empolvados almacenes exteriores* hechos de madera,
pertenecientes al viejo castillo en donde los mismos hermanitos vivían, y cuan
espantosa es su sorpresa al abrir la vieja
puerta, ahí estaba, el cadáver quemado por la antorcha.
-¿Quien es este señor? –dijo Nastasia
asombrada.
-Pues este caballero es la sombra de
lo que quedaba de aquel que se atrevió a arrebatarme mí puesto como juez del
jardinero –repuso Damien, quien había llegado súbitamente-. Pues creo que este
cadáver ha matado al jardinero antes que yo. Y cuando se trata de obtener
placer, no importa si es noble o plebeyo la persona que sufre ante mí.
*existen
dentro del castillo almacenes, bodegas y cuartos que dan al jardín y que no
tienen conexion entre si, ni con el resto del interior del castillo.
-Pero Sébastien –exclamo la joven,
examinando el cuerpo más detalladamente con sus ojos-. Esta persona no parece
pertenecer a ninguna de las dos categorías que has nombrado antes, a través de
los agujeros de su ropa quemada puedo divisar que este individuo tiene unas
alas escondidas de color negro y están dañadas y maltratadas, probablemente por
el fuego que se ha encargado de llevar su alma al hades. ¡Pero si es un ángel!
-¿Un ángel? –Pregunto Damien Sébastien,
mostrándose un poco incrédulo-. ¿Acaso Dios no protege a sus criaturas? ¿O es
este otro ejemplo de que servir a Dios no te trae protección divina? Quizás es
alguien disfrazado. Ademas, pensé que era el jardinero quemado.
Toco las alas del ángel el niño
incrédulo, y luego intento arrancarlas del carbonizado cuerpo que yacía ante
ellos en aquel feo pero pequeño cuarto.
-Sus dos grandes armas oxidadas no son
falsas, se niegan a separarse de su
dueño, -exclamo el inquieto y tembloroso niño-. ¿Acaso será un verdugo
celestial que ha venido a castigarnos por nuestra cristalina maldad?
Los dos niños sabios pero carentes, al
igual que la mayoría de los humanos, de la experiencia que se necesita en estas
situaciones, dejaron el cuerpo en aquel desolado almacén.
En la fría noche, morada de los
aullidos eternos, donde la naturaleza deja su castidad y se deja corromper por
la magia tenebrosa, permanece un castillo, con puertas y paredes desgastadas
que sirven de escudos, protegiendo la mente de las pesadillas que amenazantes
espíritus provocan, las gárgolas, que posan eternamente en el corazón del
castillo, tienen sus almas sumisas al espíritu de este gran ambiente nocturno.
Y entre todo ese misterio, a través de las empañadas ventanas azotadas por las
pesadas gotas de lluvia, se encuentran los hermanitos, cenando cómodamente en
la gran sala ornamentada, llena de los mejores manjares de toda Europa. Ahogada
en rosas y pétalos sueltos la gran mesa esta, entre todo ese olor suntuosamente
floreciente, una esencia ígnea se mezcla sutilmente, pero el agudo olfato de
nastasia le permite percibir ese hedor que permanece oscuro y escondido para el
resto de los sentidos y de las demás personas.
- ¿Quien es el culpable de este
desgarrador pero tenue olor? – exclamo Nastasia, tapando su narizita con un
pañuelo -. Para mandarlo a degollar.
¿Pero como? – dijo Damien -. ¿Acaso existe
algún olor en la naturaleza que sea insoportable y destructor del olfato y a la
vez débil y sutil? Además, yo no siento ningún olor que no sea el de la comida
y las rosas.
Amado hermanito – respondió la niña,
con un tono correctivo -. Los olores más finos y muchos de ellos hediondos para
algunas personas, son casi imperceptibles al olfato humano. Como el aroma de
los genitales. Además, por culpa de esas
esencias y perfumes artificiales, que terminan “opacando” los olores
naturales del cuerpo, muchas veces la persona del sexo contrario termina
rechazando a la otra persona, sin ni siquiera empezar oler las partes íntimas
del otro, lo cual es algo vital para el proceso de reconocimiento sexual y
posteriormente de apareamiento.
Entonces, – replico Damien jadeando
mientras el pelo de su piel se erizaba –. Déjame olfatear lo que tu sabiduría ha
sabido conservar.
Los olores sexuales que me ha suministrado
la naturaleza son mucho más exquisitos que cualquier perfume que ambiente
Francia. ¿Debes estar deseoso no?
Mientras la filosófica conversación
avanzaba los sirvientes se sorprendían al oír lo que las voces de estos
pequeños niños expresaban.
Pero dos hechos interrumpieron la
conversación y las futuras acciones de esta, el primero fue la llegada de sus
adoptivos padres, quienes se sentaron en la misma mesa que sus hijos para
cenar, algo los había hecho atrasar a la cotidiana comida familiar y los
hermanitos no tuvieron paciencia para esperarlos. El segundo hecho esta
relacionado con aquel hedor que solo era perceptible a la narizita de la
pequeña Jézabel, pero el olor nauseabundo no estaba acompañado por la soledad,
provenía de algo o alguien que se movía por el interior de las paredes de
aquella sala, provocando así, una silueta o figura tridimensional de esta misma
en los espacios de las paredes por donde el mismo fenómeno andaba.
Mientras la familia cenaba, la niña
sorprendida apenas podía respirar y moverse, viendo como aquella criatura se
movía lentamente por las paredes opacamente rojas. El fenómeno se fue alejando
cada vez más sugiriendo que su trayectoria lo llevaría al piso superior.
Nastasia, se levanto súbita y
precipitadamente, entonces empezó a perseguir a aquella criatura que expulsaba
ese hedor que insinuaba rastros de ceniza en su cuerpo. Nastasia subía
desesperadamente las escaleras alzando con sus blanquitas manos la parte
inferior de su vestido para que no se ensuciase de polvo. Pues estas escaleras
habían sido usadas muy pocas veces las últimas décadas.
El monstruo dueño de aquellas paredes,
con gran destreza, se empezó a deslizar hacia el interior de las escaleras,
deformándolas, dejando rastros de fuego por donde pasaba. Nastasia atemorizada
pero sin dejarse vencer por ello, siguió persiguiendo a la cosa extraña que subía
cada vez mas rápido aquellas escaleras grises y empolvadas, que ahora estaban
mezcladas con el fuego de algo o alguien.
Hubo un momento en que nastasia ya no
pudo divisar mas a la criatura, pues el la había dejado atrás gracias a su
extraña y veloz caminata dentro de las paredes y escaleras. Cuando la pequeña e inofensiva niña llego al
tercer piso todo estaba oscuro, todo era indistinguible, no había una vela que
alumbrara aquel tenebroso lugar.
Que hermoso lugar – dijo sorprendido
damien, quien había acabado de subir por las escaleras, persiguiendo a su
hermanita-. Si hay algún lugar que sea digno de ser llamado el hogar de los
muertos, este debe ser. ¿Jézabel, Qué ha sido esa cosa que se movía por entre
las paredes en dirección hacia este sitio?
Hermanito, en verdad que tienes razón
– exclamo la hermosa Jézabel, intentando inspeccionar el lugar en donde se
encontraban -. Las arañas han hecho de este sitio un hermoso reino, propicio
para los vástagos de la noche e inhabitable para los descendientes de la luz. Las
telarañas son para mí como mantas, hechas con las plumas de un ángel, tan
acogedoras y suaves. ¿Acaso no habrá sido el ángel de alas rotas, el que se
movía por entre las paredes que se situaban atrás de ti en la sala?
Es imposible – respondió seriamente el
niño -. Ese caballero, ángel o lo que fuese, esta en el viejo almacén, lejos
del interior de este castillo, Ahí yace su ahogada cripta, hasta que nuestras
manos lo saquen de ahí. He traído una vela en mi bolsillo, la prenderé al
instante con los restos de fuego que hay en las escaleras.
El lugar se ilumino por completo con
una amarillo opaco proveniente de aquella vela,
extraña y mágicamente aquella pequeña vela parecía haber iluminado todo
el vasto lugar de una forma u otra, dando a revelar en la habitación una antiquísima
biblioteca de aspecto esotérico, sus libros parecían ser muy antiguos, y la
variedad y cantidad de ellos era impresionante. La biblioteca se sumía en un
ambiente sucio y empolvado, la sola biblioteca podría llenar el espacio de una
mansión entera. Incluso daba la impresión de ser más grande que el propio
castillo en donde la misma biblioteca residía. Quizás este sitio era un parte
de una dimensión desconocida, en donde los sitios son ampliamente infinitos. Algunos
de los armarios, estanterías y anaqueles estaban hechos de una madera finísima
y vieja, otras estaban conformadas por oro, la biblioteca estaba ornamentada
por unos elegantes pero atemorizantes adornos: la biblioteca contenía
esculturas de dragones y seres que pertenecían a la “fantasía”, había espadas y
armas con formas ilógicas e irracionales, la biblioteca tenia pinturas hechas con un talento tan majestuoso
que pocas personas sabrían disfrutarlo y entenderlo. Más que una biblioteca,
parecía ser un mundo lleno de arte macabro.
¡Este lugar del castillo hace que mi
alma vibre de emoción! - Grito Damien lleno de felicidad.
Este sitio – comento la tierna niña
con su calidad voz resonando por toda la biblioteca -. Aparentemente es una
biblioteca, y es demasiado inmensa para ser solo una parte del castillo.
Mientras los traviesos rousse
exploraban curiosamente aquel lugar, ya que la visión de sus ojitos era
limitada para poder abarcar la percepción de aquel enorme lugar que parecía no
tener fronteras ni horizontes, se movía entre el techo…espiándolos, observándolos…
En una de las paredes adornada y
rodeada con grandiosas columnas, y esculturas de seres increíbles, había una
especie de cuadro cubierto por un manto rojo.
¿Que podrá ser ese cuadro? - Insinuó Nastasia
de una forma un tanto curiosa y retadora -. ¿Será beneficioso ser tan curiosos
como lo somos tú y yo?
Mi apreciada malévola – respondió el
querubín, lleno de orgullo-. El tonto que no se esta cuestionando
permanentemente las cosas establecidas, simplemente por pereza mental, esta
cometiendo el mismo error que el que no es curioso, pues ambos jamás podrán
experimentar sensaciones nuevas que llenen el ego, seguirán siendo semillas y jamás podrán
crecer y dar frutos como los árboles en temporada fértil. Pues la duda y la curiosidad son algunos de
los medios para poder alcanzar el poder, siempre nos muestran y nos dan a
entender nuevas verdades.
Entonces – dijo ansiosa y decididamente
la pequeña niña -.veamos que contiene el cuadro que cubre ese ensangrentado manto.
Pues las enseñanzas de alguien tan sabio como tu, no deben ser ignoradas cuando
me convienen.
El manto alzaron y la verdad
desvelaron y en aquel cuadro hermosamente preservado decía: “he aquí este
templo del arte, que esconde influencias venideras para aquellos cuerpos, en los
que las esencias de los dioses de la maldad y la inocencia han sido mezcladas”.
Los jóvenes rousse vieron salir de
aquel sabio cuadro a la criatura de aspecto alado que habían estado
persiguiendo, por la ventana volando salio, pero solitario no permaneció, pues
los hermanos aunque sorprendidos pero decididos, se agarraron de los restos de
sus marchitas plumas logrando así llegar los tres hasta el techo de aquel
altísimo castillo, en donde la estructura de este, desafiaba al cielo para ver
quien estaba mas cerca de Dios.
¡Eres el ángel que quemo mi hermanito!
– exclamo Nastasia un poco asustada.
¿Como es que no has muerto? - Pregunto
Damien con un poco de temor -. Yo mismo lleve tu cuerpo a aquel almacén del castillo,
inmóvil estabas, luego de que lanzaste al aire los gritos que bien pudieron
haber desgarrado al cielo y enloquecido al infierno. También me deshice del
cadáver del jardinero, que según mis conjeturas tú lo mataste.
¡Ja! Tú Damien te enorgulleces de ser
un gran conocedor en varios aspectos – respondió el ángel -. Mas solo eres
sabio en el aspecto terrenal, por eso os he dejado como regalo, la revelación
de tan infernal pero preciada biblioteca. Quizás os vuelva a ver algún día, en este
largo ciclo de la vida, ustedes me miraran a través de sus descendientes o por
medio de sus naturalezas, que están corrompidas para Dios, pero son puras y
trasparentes para el limbo. Sus esencias son como mis alas: para la mayoría de
los humanos mis alas ahora son feas, pero milenios atrás fueron hermosas. Ahora,
para ustedes mis alas son una cristalina y limpia hermosura, unas vestiduras bañadas
por la noche. Están sucias y dañadas. Somos lo contrario a los dragones de la
aurora.
Diciendo el ángel estas ultimas
palabras, que marcarían en gran parte la futura personalidad de aquellos
hermanitos, se marcho con gran esfuerzo, volando o quizás planeando entre los
fríos vientos, sabiendo que aquella misteriosa biblioteca seria como una
verdadera madre para aquellos hermanitos que se sentían solos a pesar de tener
unos amables padres adoptivos. Y la luna que devoraba esa noche a la atmósfera
se vio inmensa.
Los hermanitos rousse… quien lograra
predecir que desgracias o dichas han de llegar a la futura vida de estos
encantadores pero perversos niños… sus sentimientos oscuros son el oráculo que
les responderá, y el tiempo ha de convertirlas en acciones que guiaran sus
vidas.
Por
que no es huérfano quien no tiene padres, sino, el que carece de la aceptación
y del afecto de los demás.
Somos
huérfanos de la luz y en algún latir de la existencia ciega nos acogen los
padres de conocimientos sombríos.
ATT: damien sébastien de rousse.
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